image/svg+xml1INPC 2024Instituto Nacional de Patrimonio CulturalCaracterización de la dinámica geomorfológica y sedimentológica de la laguna de Culebrillas y su relación con los patrones de asentamien-tos prehispánicos localesLa laguna de Culebrillas, ubicada en el centro sur del Ecuador, representa una unidad hidrográfica de origen glacio-lacustre, con un importante acervo cultural evidente en sus mitos, tradiciones y leyendas, además de remanentes conservados del Qha-paq Ñan, el tambo Paredones y demás hallazgos arqueológicos. El misticismo y la oralidad han generado algunas nociones inexactas sobre la génesis de algunos elementos morfológicos presentes en la laguna, que se han transmitido por generaciones. El presente trabajo definió, desde una aproximación de las ciencias de la Tierra, la génesis del relieve actual, aplicando herra-mientas telemáticas, de teledetección y sedimentológicas, creando modelos teóricos de los episodios históricos o etapas evolu-tivas del paisaje, para así establecer una relación con los patrones de asentamiento utilizados por los grupos prehispánicos que circundaron el área de estudio. Se establece que las estructuras desarrolladas en el sector fueron realizadas siguiendo un patrón adaptativo de su entorno, sin que las mismas hayan ocasionado disturbios importantes en el ambiente próximo.STRATA, 01-06/ 2024, vol. 2, nro.1, e13https://doi.org/10.5281/zenodo.10723613Periodicidad: semestral - continualaguna de Culebrillas, asentamientos prehispánicos, geomorfología glaciar, geomorfodinámica, Qhapaq ÑanPalabras clave:Revista Ecuatoriana de Arqueología y PaleontologíaISSN 2690-8120https://revistas.patrimoniocultural.gob.ec/ojs/index.php/StrataJosé Luis Sánchez-CortezUniversidad Nacional Autónoma de México, México D. F.jsanchez@geografia.unam.mxClelia Naranjo-FreireUniversidad de Guayaquil, Ecuador,clelia.naranjof@ug.edu.ecVinicio Macas-EspinosaUniversidad de Guayaquil, Ecuador,vinicio.macase@ug.edu.ec Kathleen Vélez-MacíasUniversidad de Guayaquil, Ecuador,kathleen.velezm@ug.edu.ecResumen
image/svg+xmlJosé Luis Sánchez-Cortez, Vinicio Macas-Espinosa, Kathleen Vélez-Macías y Clelia Naranjo-Freire2Revista Ecuatoriana de Arqueología y PaleontologíaSTRATACulebrillas Lagoon locates in the south-central area of Ecuador, represents a hydrographic unit of glacio-lacustrine origin, with an important cultural heritage evident in its myths, traditions and legends, as well as preserved remnants of the Qhapaq Ñan, the Paredones tambo and other archaeological findings. Mysticism and orality have generated some inaccurate notions about the gen-esis of some morphological elements present in the lagoon, which have been transmitted for generations. The present work defined an approximation from the Earth sciences, about the genesis of the current relief, applying telematic, remote sensing and sedimen-tological tools, creating theoretical models of the historical episodes or evolutionary stages of the landscape, in order to establish a relationship with the patterns of settlement used by the pre-Hispanic groups that surrounded the study area. It is established that the structures developed in the sector were made following an adaptive pattern of their environment, without causing significant disturbances in the immediate environment.Culebrillas Lagoon, pre-Hispanic settlement, glacier geomorphology, geomorphodynamics, Qhapaq ÑanKeywords:Characterization of the Geomorphological and Sedimentological Dynamics of the Culebrillas Lagoon and Its Relationship with Local Pre-Hispanic Settlement PatternsAbstractIntroducciónHistóricamente la región geográfica andina se ha caracterizado por ser la cuna de diversas civilizacio-nes y organizaciones sociales económicas y políticas de América precolombina (Ramos, 2018). Los habitantes andinos prehispánicos sufrieron condiciones ecológi-cas y ambientales muy agrestes a lo largo de la historia, por ejemplo los Andes centrales han sido fuertemente afectados por efectos climáticos, tales como fenómenos de El Niño, sequías y heladas (Vivanco Pomacanchari, 2015), que han sido sobrellevados de manera prolija con procesos adaptativos inmediatos, para así desarrollar actividades productivas y sistemas económicos tradicio-nales (Reidel e Isla, 2013). Tradicionalmente se identifica a los incas como el grupo más representativo de este espacio geográfico (Levillier, 1956), mas no como el único colectivo. Los incas son reconocidos como ávidos constructores e in-genieros, atribuyendo a esta civilización la construcción del sistema de caminos andinos conocido como Qhapaq Ñan. Sin embargo, es plausible señalar que el Camino del Inca es un sistema con diversas redes de senderos y vías ya empleados por grupos locales antecesores (Bar Esquivel, 2013). El Qhapaq Ñanes un sistema vial que cubre al-rededor de 30 000 km de longitud, consolidado a lo lar-go y ancho de la cordillera andina durante la época de ocupación del Imperio incaico (Díaz Valdés, 2013), atra-vesando Sudamérica de sur a norte. A lo largo de este transecto existen diversas manifestaciones históricas, culturales y etnográficas, testigos de la diversidad social experimentada en la época prehispánica. Su principal uso estaba relacionado con la comunicación, aunque después con la llegada de los españoles fue empleado como acceso para traslado de tropas y ejércitos (Hyslop, 1992). Su valor estratégico y político fue fundamental para la expansión del Imperio inca entre el siglo X y XI d. C. (Lastres y Cabieses, 1959). En el Ecuador, la laguna de Culebrillas es uno de los sitios por el cual atraviesa este importante eje vial histórico, donde aflora uno de los tramos en mejor es-tado de conservación (Unesco, 2021) y aún mantiene calzadas, puentes y tambos. Culebrillas es un cuerpo de agua de origen glacio-lacustre ubicado en la provincia de Cañar, en el centro sur del Ecuador (fig. 1). Sus pai-sajes poseen un alto grado de conservación, relacionado con el estatus de área protegida, perteneciente al Parque
image/svg+xmlCaracterización de la dinámica geomorfológica y sedimentológica de la laguna de Culebrillas3INPC 2024Instituto Nacional de Patrimonio CulturalNacional Sangay. Además, las comunidades locales otor-gan significados místicos y sagrados a la laguna, lo cual es un aporte para que el entorno se mantenga prístino. No obstante, la oralidad, cosmovisión y tradicio-nes han dado paso a la transmisión generacional de in-formación inexacta, relativa al origen y génesis de las diversas morfologías presentes en dicha área. Esto ha desencadenado que el saber local, basado en supersti-ciones, produzca explicaciones fantásticas de los fenó-menos naturales y provoque la desviación histórica de información veraz que pueda dar fe de los procesos evo-lutivos y naturales que son parte de la configuración de este elemento del relieve. Estas interacciones de conoci-mientos requieren una asociación y complementación más profunda. En este sentido, la presente investigación planteó un abordaje en el área de estudio desde la visión de las ciencias de la Tierra, vinculando las principales condi-ciones y características geomorfológicas y sedimento-lógicas, con el fin de establecer criterios históricos de los procesos de génesis y evolución del sistema lagu-nar de Culebrillas y su unidad hidrográfica. Mediante el uso de técnicas telemáticas, teledetección, imágenes satelitales, sedimentología, visitas al campo y revisión de bibliografía temática, se exploraron variaciones pai-sajísticas acontecidas en la laguna para determinar las relaciones geomorfológicas y los patrones de asenta-miento empleados por grupos locales prehispánicos, principalmente en lo que respecta a construcciones, co-municación y posibles estructuras colapsadas. El contraste de la información ha permitido apro-ximarse a los orígenes del relieve actual, así como las posibles etapas o episodios experimentados hasta la configuración del paisaje contemporáneo. De igual ma-nera se sugiere una estimación temporal de las primeras estructuras antrópicas presentes en el sector, conside-rando que los patrones de asentamiento han sido cui-dadosos, adaptativos y en sintonía con el relieve y sus cambios históricos, sin grandes perturbaciones o daños ambientales, lo cual se pudo corroborar con los registros sedimentológicos de la laguna. Figura 1 Mapa de ubicación de la laguna de CulebrillasNota. Observar la ubicación del Qhapaq Ñan en la parte central de área de estudio.
image/svg+xmlJosé Luis Sánchez-Cortez, Vinicio Macas-Espinosa, Kathleen Vélez-Macías y Clelia Naranjo-Freire4Revista Ecuatoriana de Arqueología y PaleontologíaSTRATAMetodologíaDada la complejidad de los componentes de la unidad hidrográfica del sistema lacustre Culebrillas, se hizo una aproximación desde diferentes ámbitos meto-dológicos, los cuales generaron resultados que comple-mentan la información levantada de manera secuencial. Caracterización de elementos geomorfológicos asociados a la génesis y evolución de los relieves actualesPara determinar los diversos patrones observables en el terreno, se adoptaron técnicas de análisis morfoge-nético a partir de los rasgos observados en el área de es-tudio (Lugo Hubp, 1988), información que corresponde al estudio base preliminar de la génesis de los elementos geológicos expuestos en el paisaje. El estudio morfoge-nético se centró en la interpretación de los agentes am-bientales involucrados, los procesos que intervienen y las formas que se observan, además de los rasgos que denotaron intemperismo, erosión y acumulación.El levantamiento de la información se efectuó mediante observación in situde las morfoestructuras a diferente escala de trabajo, aplicando mapeo geológico transversal o por secciones (Coe et al., 2010). Los ele-mentos analizados durante este proceso permitieron es-tablecer la génesis del paisaje actual, con una mezcla de variables morfogenéticas y morfodinámicas asociadas entre sí.Aplicación de modelos digitales y teledetección para determinar variables y cambios físico-am-bientales en el área de estudioPara complementar los análisis morfogenéticos y morfodinámicos, se desarrolló información telemáti-ca mediante la aplicación de modelos digitales de ele-vación (MDE) y teledetección. Para el MDE se empleó como recurso el ALOS Palsar L1.5 de 12,5 m de reso-lución espacial (JAXA/METI, 2010) y una imagen de satélite Sentinel 2A, del 5 de julio de 2021. El MDE se usó para delimitar la unidad hidrográfica del sistema lacustre Culebrillas, así como sus afluentes, los cuales fueron denominados a partir de información recopilada mediante entrevistas a funcionarios del Parque Nacio-nal Sangay. El MDE además se empleó para obtener el índice topográfico de humedad (TWI, en adelante por sus siglas en inglés), el cual se usa para caracterizar la distribución espacial de las zonas de saturación superfi-cial y el contenido de humedad del suelo (Moore et al., 1988), entre otras diversas aplicaciones. El cálculo del TWI se realizó utilizando el softwareSAGA GIS versión 7.8.2 (Conrad et al., 2015), mediante la metodología em-pleada por Mattivi et al. (2019), a partir de la pendiente del terreno en radianes y el área de captación específi-ca (SCA, por sus siglas en inglés), aplicando la fórmula TWI = ln (SCA/Tan β) (Moore et al., 1991), donde β es la pendiente del terreno. En paralelo, mediante el uso de imágenes de saté-lite, se adoptó el índice de agua de diferencia normaliza-do (NDWI, por sus siglas en inglés), el cual es un índice espectral que discrimina la humedad en la vegetación y es versátil para múltiples aplicaciones, principalmente para el mapeo de la humedad del suelo (Acharya et al., 2022). Para calcular el NDWI se empleó el espectro elec-tromagnético del infrarrojo cercano y el espectro electro-magnético de onda corta (NIR y SWIR respectivamente, por sus siglas en inglés), aplicando la fórmula: NDWI = (NIR–SWIR)/(NIR+SWIR) (Amalo et al., 2018). Al uti-lizar una imagen de satélite Sentinel 2A, corresponde a NDWI = (B8–B11)/(B8+B11), donde la banda SWIR1 (banda 11) fue remuestreada a una resolución espacial de 10 m, que corresponde a la resolución de la banda 8. El procesamiento de las bandas para obtener el NDWI se realizó mediante el software QGIS Desktop 3.22.7, con el complemento Semi-Automatic Classification Plu-gin(Congedo, 2021).El TWI y NDWI fueron reclasificados de acuerdo con la tabla 1 y, con un peso del 50%, cada índice fue sumado para obtener el resultado de susceptibilidad a saturación del suelo por humedad.
image/svg+xmlCaracterización de la dinámica geomorfológica y sedimentológica de la laguna de Culebrillas5INPC 2024Instituto Nacional de Patrimonio CulturalTabla 1 Reclasificación de índices TWI y NDWIÍndiceRangoNuevo valorTWI< 717 - 828 - 939 - 104>105NDWI< 0,210,2 - 0,320,3 - 0,43- 0,54>0,55Nota:Tabla obtenida de Gulácsi y Kovács (2015). Índice TWI,de Moore et al., 1993.A partir de la susceptibilidad a la saturación del suelo por humedad y la delimitación de las unidades hi-drográficas, complementada con el análisis morfogené-tico, se procedió a identificar y demarcar las geoformas con el fin de establecer variables espaciales de las mo-dificaciones por etapas, de las variaciones del espejo de agua, mediante esquemas de periodos hipotéticos.Análisis de registros sedimentológicos y fases recientes de los depósitosPara determinar posibles perturbaciones antrópi-cas en el pasado, que pudieron afectar el espejo de agua, y para establecer cambios drásticos en la dinámica de crecimiento y decrecimiento del volumen de la laguna motivado por actividad humana, se procedió a realizar un estudio sedimentológico. Para el efecto se obtuvie-ron 5 muestras de sedimento, distribuidas en 3 áreas de sedimentación ubicadas al noreste (C1 y C2) y suroeste (C3) (fig. 2).Figura 2 Mapa de ubicación de las estaciones de muestreo de sedimentos en Culebrillas
image/svg+xmlJosé Luis Sánchez-Cortez, Vinicio Macas-Espinosa, Kathleen Vélez-Macías y Clelia Naranjo-Freire6Revista Ecuatoriana de Arqueología y PaleontologíaSTRATAFigura 3 Detalle de la ubicación de los puntos de muestreoNota. Sup. izq. Se detallan 5 puntos de muestras (el nucleador, C1-3, fue descartado debido que recuperó un porcentaje inferior al 30% de sedimento). Inf. izq. Se señalan 5 puntos de muestreo. Der. Ubicación de 5 puntos de muestreo. Figura 4Extracción y embalaje de los sedimentos extraídos desde los sitios de muestreo
image/svg+xmlCaracterización de la dinámica geomorfológica y sedimentológica de la laguna de Culebrillas7INPC 2024Instituto Nacional de Patrimonio CulturalSiguiendo la metodología propuesta por Short et al. (2016), se tomaron las muestras aplicando nuclea-dores de tubos PVC, de 2 pulgadas de diámetro y 2 m de longitud, insertándolos en el sedimento a 1 m de profundidad. Los tubos debieron ser introducidos en el lecho del sedimento y, una vez que este estaba en la cá-mara, la muestra se succionaba a manera de pistón ejer-ciendo un vacío en la parte superior para recuperarla. Al levantar el nucleador de PVC, se colocaban de inme-diato tapones de PVC en la parte inferior para mante-ner la integridad del sedimento recuperado. Cada nu-cleador debió registrar un porcentaje de recuperación 30% (solo la muestra C1-3 fue descartada debido a su registro inferior). Cada nucleador fue sellado, embalado y etiquetado para su tratamiento en laboratorio (fig. 3 y 4). En laboratorio, los tubos fueron ubicados en cajas para testigos según las áreas de muestreo, luego fueron cortados de manera longitudinal y secados al ambiente, antes de proceder con el análisis sedimentológico. Para este último se empleó un estéreo microscopio trinocular de 50X, acoplado con un lente auxiliar 2X. En cada columna de sedimentos se visualizaron los depósitos por capas o facies (paquetes de material grueso a fino) y luego se tomaron submuestras de aprox. 30 g, representativas de cada facie. Por último se tami-zaron las muestras para obtener el porcentaje de masa según el tamaño de cada material: gravas finas (3 mm), arena gruesa (1 mm), arena media (0,5 mm), limos medios (0,008 mm) y arcillas (0,001 mm), con el fin de especificar su textura (Folk et al., 1970). Además se estableció su grado de redondez y otras observaciones adicionales (color, materia orgánica, tipo de minerales, rocas, trazas observables, entre otros) que permitieran tener una aproximación e interpretación del origen de los sedimentos y los procesos intervinientes. Asociación de parámetros geomorfológicos y se-dimentológicos y su relación con las ocupacio-nes antrópicas prehispánicasFinalmente, la información de los análisis mor-fogenéticos, morfodinámicos, telemáticos y sedimento-lógicos permitieron desarrollar ilustraciones sobre los diferentes episodios evolutivos por los cuales atravesó la unidad hidrográfica del sistema lacustre Culebrillas. A partir de estos modelos gráficos, se planteó la hipóte-sis temporal y espacial en la que aparecen los primeros elementos antrópicos en la dinámica del paisaje del área de estudio, sustentada en el análisis de las referencias escritas sobre las manifestaciones prehispánicas en la laguna. Los modelos evolutivos del paisaje vinculan tanto la dinámica geomorfológica del entorno como los posibles patrones de asentamiento empleados en este sistema lacustre.Resultados y discusiónRasgos geomorfológicos y evolución del relieve en la laguna de Culebrillas durante el CuaternarioEl paisaje es un entorno cambiante, es una adap-tación, una respuesta de los componentes biofísicos y antrópicos de un territorio ante los procesos geológicos que gobiernan en un determinado periodo de tiempo. Davis (1988) expresa que el relieve no solo está marcado por la erosión sucesiva, sino que involucra procesos tec-tónicos creadores, erosivos y niveladores. Los elementos geológicos y geomorfológicos registran estos cambios temporales y espaciales, proporcionando evidencias de su pasado. Evidencias paleo-glaciares en la unidad hidro-gráfica del sistema lacustre CulebrillasUna de las últimas “secuelas” de los cambios ge-nerados por procesos geológicos y climáticos ocurrió durante el periodo cuaternario, con el fenómeno cono-cido como el Último Periodo Glacial (LGP, por sus siglas en inglés), el cual conllevó un lapso estimado de entre 110 a 11 ka (110 000 a 11 000 años), con un Máximo Glacial (LGM, por sus siglas en inglés) promedio a nivel mundial de entre 26,5 y 19 ka (Clark et al., 2009). Smith et al. (2005) y Bromley et al. (2009) sugieren que en Sud-américa el LGM correspondió entre 25 y 17 ka, mientras que en el Pacífico Central pudo bordear hasta 15 ka. Durante este periodo, la temperatura ambiental decreció entre 2 y 7 °C, en comparación con la actual (Berman et al., 2016). Las variaciones climáticas acon-
image/svg+xmlJosé Luis Sánchez-Cortez, Vinicio Macas-Espinosa, Kathleen Vélez-Macías y Clelia Naranjo-Freire8Revista Ecuatoriana de Arqueología y PaleontologíaSTRATAtecidas al final del Pleistoceno han dejado huellas en los macizos rocosos a partir de la construcción de valles, formación y retroceso de lenguas glaciares, depósitos de sedimentos de origen glaciar (till en morrenas) y otras vastas morfologías de depósito y erosión glaciar (Silva et al., 2017).La unidad hidrográfica del sistema lacustre Cule-brillas está constituida por ocho unidades hidrográficas afluentes y seis unidades de drenajes menores, en un área de 38,98 km2(fig. 5). Posee líneas de cumbres que promedian los 4350 m s. n. m. y evidencia estructuras típicas de morfologías glaciares. La laguna de Culebri-llas (también denominada Leoquina), principal espejo de agua del sistema lacustre homónimo, está asentada en una depresión al pie del cerro Yanahurco, a 3885 m s. n. m. Posee un área de 0,41 km2, un largo de 1350 m, un ancho de 445 m y una profundidad máxima de 19,2 m en su zona central (Cárdenas Ordóñez y Quinteros Vicuña, 2011). Figura 5 Mapa de las unidades hidrográficas del sistema lacustre CulebrillasNota.En este mapa se pueden ubicar los cauces fluviales que aportan a los cuerpos de agua de Culebrillas y Sansagüin.
image/svg+xmlCaracterización de la dinámica geomorfológica y sedimentológica de la laguna de Culebrillas9INPC 2024Instituto Nacional de Patrimonio CulturalEn general, la unidad hidrográfica del sistema lacustre Culebrillas es un sistema fluvial cuyo origen está ligado a la fusión de glaciares preexistentes. La la-guna corresponde a la parte distal de una lengua glaciar, cuyo represamiento se debe a depósitos de sedimentos a manera de morrena terminal y que luego se fundió y azolvó. Un rasgo condicionante y característico de la actividad preglaciar se resalta por el gran valle en U en el que descansa Culebrillas y la quebrada Sansagüin, con su morrena terminal, hacia el este (el Qhapaq Ñanatraviesa de este a oeste valle de origen glaciar). De la misma manera, se observan valles colgados, con desni-veles generados entre los cauces glaciares principales y secundarios. En la parte alta de la unidad hidrológica, se observan montículos de sedimento glaciar alargados (tipo drumlin) y redondeados (tipo kame). A mayor escala, se pueden resaltar las estrías glaciares o rocas aborregadas, mismas que denotan marcas de rasguños sobre las rocas, generadas por el deslizamiento del hielo sobre el sustrato rocoso (fig. 6). Figura 6 Ubicación de las principales evidencias de origen glaciarNota. 1. Morrena terminal y valle glaciar en U; 2. Laguna de Culebrillas, valle glaciar en U; 3. Morrena terminal, laguna de Culebrillas; 4. Cueva por erosión hídrica sobre terrazas glaciares; 5. Terrazas glaciares; 6. Rocas tillitas (sedimentos glaciares); 7. Pantanos, valle glaciar en U; 8. Valle colgado; 9. Depósitos de sedimentos glacio-fluviales; 10. Valle colgado; 11. Drumlin; 12. Campo de drumlin y kames; 13. Rocas con fracturas por heladas (gelifracción); 14. Rocas estriadas o aborregadas; 15. Bloques erráticos glaciares.
image/svg+xmlJosé Luis Sánchez-Cortez, Vinicio Macas-Espinosa, Kathleen Vélez-Macías y Clelia Naranjo-Freire10Revista Ecuatoriana de Arqueología y PaleontologíaSTRATAConfiguración de la hidrología y geomorfología mediante el uso de herramientas telemáticas como herramienta interpretativa de procesos históricos en el relieve Dado que las morfologías actuales son clave para entender las configuraciones pasadas del relieve, se de-sarrollaron aproximaciones de modelos ilustrados de los procesos históricos evolutivos de la unidad hidro-gráfica desde el Holoceno hasta la actualidad. Con este propósito y mediante aplicaciones telemáticas y de te-ledetección, se generaron los mapas de susceptibilidad a saturación del suelo por humedad y el mapa geomor-fológico del área de estudio. Ambos mapas fueron los principales insumos para concebir los modelos hipotéti-cos de las modificaciones por etapas o periodos sufridos en el sistema lacustre Culebrillas. El mapa de susceptibilidad a saturación del sue-lo por humedad resulta de la combinación de los índi-ces espectrales TWI y NDWI, mostrando las áreas con mayor potencial o posibilidad de albergar agua. En la figura 7, los polígonos teñidos de azul (tonos más oscu-ros) coinciden con las zonas de mayor susceptibilidad de acumulación de agua en el suelo residual o transpor-tado, por ende, se los relaciona con áreas que alberga-ron agua en el pasado (por deglaciación) y que aún se mantienen saturados de humedad (suelos pantanosos). Esta información es clave para delimitar la influencia o extensión del paleolago. Al inicio de esta investigación, se planteó la hipótesis que los cuerpos lacustres de Cule-brillas y Sansagüin pudieron haber estado unidos antes, no obstante, el análisis de susceptibilidad a saturación del suelo por humedad no respalda esta teoría. Figura 7Mapa de susceptibilidad a saturación del suelo por humedad de la unidad hidro ma lacustre CulebrillasNota.Este mapa se desarrolló gracias a la combinación de los índices espectrales TWI y NDWI. Las tonalidades más oscuras denotan zonas con mayor poten-cial de acumulación de humedad y, por lo tanto, se relacionan con áreas en las que la deglaciación acumuló agua formando parte de la extensión del paleolago.
image/svg+xmlCaracterización de la dinámica geomorfológica y sedimentológica de la laguna de Culebrillas11INPC 2024Instituto Nacional de Patrimonio CulturalEste primer mapa (fig. 7) alberga información valiosa para la implementación del segundo, el mapa geomorfológico, para el cual se conjugó los resultados obtenidos en el análisis morfogenético. Los datos cote-jados identificaron y validaron las características de los principales rasgos y elementos geomorfológicos presen-tes en el área de estudio (fig. 8). La lectura y conjunción del mapa inicial y el mapa geomorfológico permitieron generar una lectura histórica de los procesos morfodi-námicos fluvio-glaciares acontecidos durante el Holo-ceno en el área de estudio y, con base en esta lectura, se generaron modelos ilustrados hipotéticos de dichas dinámicas.Modelos ilustrados hipotéticos de la evolución del relieve glaciar y fluvio-glaciar en la unidad hidrológica del sistema lacunar CulebrillasTodos los vestigios de información levantada orientan a formar hipótesis sobre los procesos morfo-dinámicos glaciares y fluvio-glaciares que ocurrieron en el área de estudio. En este sentido, se crearon cuatro modelos secuenciales que denotan la posible dinámica experimentada en Culebrillas desde el Último Periodo Glacial (LGP) hasta la actualidad. Figura 8Mapa geomorfológico de la unidad hidrológica del sistema lacustreNota: Mapa desarrollado a partir del mapa de susceptibilidad a saturación del suelo por humedad y el análisis morfogenético.
image/svg+xmlJosé Luis Sánchez-Cortez, Vinicio Macas-Espinosa, Kathleen Vélez-Macías y Clelia Naranjo-Freire12Revista Ecuatoriana de Arqueología y PaleontologíaSTRATArante la transición del Pleistoceno-Holoceno, entre 30 y 10 ka, en algunas regiones ecuatoriales los procesos de glaciación se mantuvieron hasta los 4000 m s. n. m. (Heine, 2000). Luego, entre 10 y 7 ka hay evidencias de condiciones muy húmedas en las zonas ecuatoriales y en los trópicos del norte y ascensos de la línea de nieve (Geyh, 1967). Entre 7 y 5 ka, no se muestra informa-ción en detalle, no obstante, la tendencia es mantener el aumento de temperaturas y de la línea de equilibrio glaciar (ELA, por sus siglas en ingles). Para después de los 5 ka, los niveles de los lagos en todo el mundo decre-cieron y fueron mucho más bajos después de 4 ka, inclu-so con propensión a desecarse en zonas subtropicales (Street-Perrot et al., 1985). En conjunción y a manera de resumen de toda la información levantada, la figura 10 plantea cuatro mo-delos ilustrados hipotéticos, separados por etapas, que definen la evolución secuencial del relieve glaciar y flu-vio-glaciar en la unidad hidrológica del sistema lacunar Culebrillas. Los gráficos implican la tendencia general a la pérdida del volumen de agua de la laguna, siendo una propensión global, tal como lo definen Street-Perrot et al. (1985). Los modelos interpretativos se respaldan en la in-formación previamente descrita, tomando como punto esencial de referencia el valle glaciar principal (actual-mente del río Sansagüin o río Culebrillas), cuyo perfil topográfico permite observar claramente la existencia de desniveles y quiebres de pendiente, los cuales se tra-ducen en fragmentación de eventos, cambio de procesos o incursión de nuevas dinámicas.En la figura 9, es posible percibir las pendientes entre P1 y P2, siendo zonas de depósito de sedimento y los paleo límites de lo que hoy es la laguna de Cule-brillas. Por el contrario, entre P4 y P5, las pendientes se tornan abruptas, implicando que existe una barrera natural o material en proceso de erosión; de hecho, en P5 se ubica la última morrena del sistema lacustre, la cual forma el represamiento de la laguna de Sansagüin. Cada elemento morfológico responde a un proceso o cambio histórico de la dinámica del relieve. En el caso de los procesos exógenos (los glaciares, por ejemplo), esta respuesta se genera a partir de eventos climáticos cotidianos y extremos. Parte de la base teórica de los modelos propuestos a continuación surge de diversas lecturas históricas de las dinámicas climáticas. Por ejemplo, es sabido que du-Figura 9Perfil topográfico del río Sansagüin, también denominado CulebrillasNota: Se observan las pendientes suavizadas en la parte distal de la unidad hidrológica (izquierda) y pendientes infranqueables hacia las cabeceras (derecha), lo cual denota un fraccionamiento de procesos históricos. El Qhapaq Ñan atraviesa perpendicularmente este perfil, a la altura de P3,en el trayecto hacia la cueva de Espíndola.
image/svg+xmlCaracterización de la dinámica geomorfológica y sedimentológica de la laguna de Culebrillas13INPC 2024Instituto Nacional de Patrimonio CulturalRegistro de variables sedimentológicas, su rela-ción con procesos geomorfodinámicos, elemen-tos antrópicos prehispánicos y patrones de asen-tamientoSegún los resultados expuestos, los efectos de eventos naturales progresivos esculpieron el paisaje ac-tual, siguiendo un horizonte paulatino de sucesos pos-teriores a la glaciación a finales del Pleistoceno e inicios del Holoceno, alcanzando un aparente esquema orde-nado y sin efectos cruzados que ejerzan otro tipo de per-turbaciones. porcentaje de arenas finas y gravas finas (entre 50 y 60% de los sedimentos). Esto significa que el sistema lacustre ha migrado a un régimen de aportes fluviales activos. Además, la forma geométrica de los clastos es mayori-tariamente subredondeada a subangular, lo que sugiere que las partículas han recorrido distancias prudenciales antes de ser depositadas (las partículas angulares se aso-cian con procesos de aportes de sedimento in situ, por ejemplo, alguna obra civil o perturbación antrópica). Figura 10Modelos ilustrados hipotéticos de la evolución secuencial por etapas de los relieves glaciar y fluvio-glaciar en la unidad hidrológicadel sistema lacunar CulebrillasFigura 11Detalle de los núcleos de sedimentos extraídos de estaciones de muestreoNota. Sitios de muestreo C1, C2 y C3.Sin embargo, para afianzar esta afirmación se rea-lizaron estudios sedimentológicos que den indicios de la presencia del ser humano como posible elemento per-turbador de dicha dinámica, ya que cualquier cambio antrópico en un sistema lacustre quedará registrado en los depósitos de sedimentos de dicho sistema debido a su rápida y continua acumulación, con escalas tempo-rales de cientos y miles de años (Cohen, 2003; Bertrand et al., 2005). La extracción y análisis de 14 núcleos de sedi-mentos de la laguna de Culebrillas son insumos que determinan variables ambientales, incluyendo posibles actividades humanas. A partir de las condicionantes ob-servadas (color, granulometría, materia orgánica, mor-fología de clastos y facies de depositación), el conjunto de observaciones realizadas denota que existe muy bajo contenido de arcillas (inferior al 5%), a diferencia de alto
image/svg+xmlJosé Luis Sánchez-Cortez, Vinicio Macas-Espinosa, Kathleen Vélez-Macías y Clelia Naranjo-Freire14Revista Ecuatoriana de Arqueología y PaleontologíaSTRATAAdicionalmente, las tipologías petrográfica y minera-lógica de los sedimentos se asocian con fuentes locales (principalmente andesitas, restos de tobas, micas y pi-roxenos) y no elementos alóctonos o extraños (figs. 12 y 13). La sedimentación muestra evidentes ciclos de de-pósitos gradados o bien clasificados, no interrumpidos (las interrupciones de la gradación son a consecuencia de eventos exógenos) y los límites infrayacentes y supra-yacentes se muestran de forman gradual, por ende, de-muestran secuencias rítmicas normales. Las diferencias del tamaño de los clastos en un mismo ciclo indican que han existido transiciones paulatinas dentro del ambien-te de depositación (no hay eventos perturbadores). No obstante, existen ciclos más grandes que otros, esto pue-de relacionarse con periodos de lluvia de larga duración (que pueden marcar aumento o disminución estacional del volumen de agua en la laguna), erosión más intensa y cambio de energía en las corrientes. Estas evidencias sugieren que el sistema fluvio-lacustre ha experimen-tado transiciones naturales sin agentes perturbadores exógenos en el sistema; de haber existido excavaciones, construcciones, movimiento de masas en la zona ale-daña a la laguna, estas perturbaciones hubieran sido registradas en las capas de sedimentos. El arqueólogo ecuatoriano Idrovo Urigüen (2008) asegura que existen Figura 12Detalle de los sedimentos vistos a través del estereomicroscopio (50X más lente auxiliar 2X)Nota. Se observan mayoritariamente texturas arenosas entre finas y medias, cuya morfología característica angulosa de los clastos y la falta de sedimentos ar-cillosos evidencia la fuerte actividad erosiva del caudal. Como referencia, la línea turquesa o roja en las imágenes representa cerca de 0,5 mm. Sup. izq. Sedi-mentos del sitio 1, muestra 1. Sup. der. Sedimentos del sitio 1, muestra 5. Inf. izq. Sedimentos del sitio 2, muestra 3. Inf. der.Sedimentos del sitio 3, muestra 3.
image/svg+xmlCaracterización de la dinámica geomorfológica y sedimentológica de la laguna de Culebrillas15INPC 2024Instituto Nacional de Patrimonio CulturalFigura 13Imágenes que representan las campañas arqueológicasNota. Se pueden apreciar estructuras escalonadas al interior de la laguna. Tomadas de Castro Espinosa et al. (2018).diversos montículos, que se creía pudieran haber sido construidos por el ser humano, sin embargo, al aplicar excavaciones arqueológicas sobre estos, se confirmó que proceden de sucesos naturales propios del paisaje geo-lógico del área. En el área de estudio, se percibe una sacralidad hacia los elementos que forman parte del entorno; la re-ligiosidad y el respeto a esta mítica laguna integran sus expresiones culturales. Aunque por otra parte, los mitos y las leyendas de la cosmovisión cañari y la oralidad lo-cal con relación a esta cochahan puesto en entredicho su origen natural. Históricamente, se ha considerado la morfología presente en el sector de Culebrillas como “una obra del ser humano”. El padre Juan de Velasco, en su obra Historia del Reino de Quito en la América Meri-dional(1789), se refiere a la laguna y al río homónimos como obras hechas a mano por los gentiles. De la misma forma, Ortega Heras y Atancuri Pacurucu (2011) seña-lan que Culebrillas está en un espacio pétreo impresio-nante, cuyas elevaciones abruptas dan la sensación de haber sido cortadas por humanos. Incluso se señala la existencia de gradas o esca-linatas confeccionadas para ingresar al interior de la laguna, las que se han visto en varios sitios alrededor de Culebrillas (Carrillo, 1998; Idrovo Urigüen, 2008; Or-tega Heras y Atancuri Pacurucu, 2011). A partir de una prospección con buzos, Castro-Espinosa et al. (2018) también reportan la observación de estructuras tra-pezoidales de unos 9 x 12 m (108 m2), en dos niveles a manera de hileras, una asentada sobre la otra rectan-gularmente, en forma de plataformas compuestas por materiales compactos (fig. 13).
image/svg+xmlJosé Luis Sánchez-Cortez, Vinicio Macas-Espinosa, Kathleen Vélez-Macías y Clelia Naranjo-Freire16Revista Ecuatoriana de Arqueología y PaleontologíaSTRATALos reportes mencionados indican la presencia de importantes cuerpos de escalinatas, no obstante, una construcción de tal envergadura sin lugar a dudas hubie-ra generado un impacto en el espejo de agua y, por ende, en los sedimentos que esta deposita, sin embargo, los registros obtenidos no permitieron visualizar esta obra humana. Al contrario, lo que se pudo observar tanto en la ladera oriental como en la occidental de Culebrillas fueron terrazas glaciares depositadas por el avance de la lengua glaciar sobre el valle, a manera de morrenas la-terales, mismas que con el paso del tiempo se acumulan capa sobre capa, una sobre otra, en forma de escalina-tas. Cuando el hielo se funde (deglaciación), las terrazas quedan sumergidas y, con la tendencial disminución del volumen de agua del lago, estas quedan descubiertas en las laderas o vertientes (fig. 14). Es posible que con los años estas escalinatas se aprecien con mayores detalles.La evidencia obtenida sugiere criterios sobre la temporalidad aproximada de los asentamientos prehis-pánicos presentes en el área de estudio. Tanto los jui-Figura 14Formación de terrazas glaciares y diversos niveles de escalinatasNota. Se pueden apreciar estructuras escalonadas al interior de la laguna. Tomadas de Castro Espinosa et al. (2018).cios de los autores citados como los registros levanta-dos durante esta investigación ubican a los patrones de asentamiento en la cuarta etapa de los modelos ilustra-dos hipotéticos de la evolución del relieve glaciar y flu-vio-glaciar en la unidad hidrológica del sistema lacunar Culebrillas, es decir, hace un máximo de 5000 años. Las condiciones ambientales previas a dicho ran-go de tiempo no eran aptas para construir vías de co-municación o extraer material pétreo para otras obras comunitarias. Idrovo Urigüen (2008) menciona que el cruce del Qhapaq Ñanhacia la cueva de Espíndola, ba-jando de Paredones y pasando sobre el paleo límite de la laguna, se encuentra a una altura máxima de 10 cm sobre el sedimento, lo cual daría a entender que la diná-mica de depósito enterró el camino previamente, siendo reconstruido con frecuencia, o en el pasado el nivel del camino fue superior al actual y la fuerte sedimentación fue disminuyendo la separación entre el camino y el suelo.
image/svg+xmlCaracterización de la dinámica geomorfológica y sedimentológica de la laguna de Culebrillas17INPC 2024Instituto Nacional de Patrimonio CulturalEste sector se ha caracterizado como un área de paso y traslado, aunque Carrillo (1998) afirma que este complejo de edificaciones cumplía con funciones com-binadas, tales como centro ceremonial, tambo real y cantera. En el camino entre Ingapirca y Culebrillas, aún existen varias estructuras ruinosas incas, que se sugiere fueron destinadas a ser tambos o chasquihuasis (Ortega Heras y Atancuri Pacurucu, 2011). De acuerdo con da-tos etnohistóricos, la laguna fue una huaca principal de los cañaris e incas (Velasco, 1789), lo que se sustenta en la ubicación y posición del Qhapaq Ñan. Según Carrillo (1998), los estilos de construcción de elementos arquitectónicos, de infraestructuras y los tipos de materiales empleados posibilitan elucubrar que el sitio Culebrillas pudo ser levantado por cañaris e incas entre 500 y 1531 d. C. El mismo autor presume que el sitio pudo ser ocupado antes por portadores de las culturas Tuncahuán y Narrío Tardío, ubicadas en el periodo de Desarrollo Regional (500 a. C. - 800 d. C.). Idrovo Urigüen (2008) recabó evidencia de alfarería Ta-calshapa I, etapa protocañari, a 30 cm de profundidad, justo en el sitio de estudio, promulgando una fecha de entre 500 y 200 años a. C. Castro Espinosa et al. (2018) apoyan estas afirmaciones e incluso sugieren que, aun-que se atribuye una edad de construcción aproximada al Qhapaq Ñan(2000 años), este paso de montaña pudo haber sido empleado desde mucho tiempo atrás. En general, se insinúa que todos estos grupos poseían una extrema ritualidad con las montañas y el agua, motivo suficiente para mantenerlos vinculados a este sector.Esto nos lleva nuevamente a relacionar los mo-delos hipotéticos de la evolución del relieve glaciar y fluvioglaciar ya planteados, conjeturando que los habi-tantes prehispánicos de este sector podrían haber logra-do desarrollar patrones de asentamiento adaptativo a las circunstancias del entorno. Previo a dicha etapa, las condiciones ambientales cambiantes imposibilitaron su establecimiento y, como tendencia general, se desplaza-ban o migraban (Reidel e Isla, 2013).Figura 15Principales elementos arqueológicos como evidencia de patrones de asentamientoNota. 1. Sitio Bolarumi; 2. Cerro Yanahurco; 3. Cantera Labrashcarumi; 4. Tambo de Paredones; 5. Cueva Machay; 6. Qhapaq Ñan; 7. Cueva de Espíndola; 8. Puente incaico.
image/svg+xmlJosé Luis Sánchez-Cortez, Vinicio Macas-Espinosa, Kathleen Vélez-Macías y Clelia Naranjo-Freire18Revista Ecuatoriana de Arqueología y PaleontologíaSTRATACONCLUSIONESLa interpretación morfogenética y morfodinámi-ca de la unidad hidrográfica del sistema lacustre Cule-brillas dio paso a conocer su origen y evolución tem-poral durante el Holoceno, a consecuencia del Último Periodo Glaciar (LGP), y cómo esto se relaciona con la presencia de elementos prehispánicos presentes en el área. Esta información, complementada con el análisis de núcleos de sedimentos, ha dado pauta para entender el origen natural de los eventos precursores del paisaje actual; su relieve esculpido es una respuesta del medio geológico a los cambios acontecidos luego del LGP. Durante inicios del Holoceno, la ELA se ubicaba en 4800 m s. n. m. aprox., muy distante a la actual (5320 m s. n. m.), aunque la temperatura debió descender en al menos 3,3°C de la presente. Sin embargo, dichas condiciones fueron progresivamente transformándose y aumentando las temperaturas globales hasta los va-lores actuales (Francou et al., 2014). Estos cambios en la dinámica climática tuvieron enormes consecuencias en las poblacionales precolombinas. Riris y Arroyo-Ka-lin (2019) afirman que existen patrones de abandono a nivel regional en América del Sur, durante el Holoceno Medio (8200 - 4200 a. p.), en respuesta a las mudanzas del clima de ese período.En el área de estudio, existen construcciones y elementos arqueológicos e históricos bien definidos, creados a partir de una apropiación del entorno, gene-rados con objetivos claros, sobre todo la comunicación y la subsistencia de los grupos locales (Chang, 1962; Prie-to-Rodríguez, 2011), entre los cuales el Qhapaq Ñansurge como uno de los principales. La principal teoría plasmada por los autores, a partir de las evidencias recabadas, la bibliografía con-sultada y los elementos prehispánicos que resaltan en el área de estudio (fig. 15), se orienta a inferir que los elementos antrópicos y culturales de este sector corres-ponden a asentamientos inferiores a 2000 años de an-tigüedad. En su afán de ubicar estructuras tales como caminos, senderos y bastiones, los mismos se han ade-cuado o acoplado a las dinámicas naturales existentes, sin haber generado intervenciones agresivas, como mi-nería a gran escala o represamientos de caudales. No obstante, estas presunciones deberán ser corroboradas con mayor profundidad.La relación del paisaje, los sitios con ocupaciones antrópicas y elementos culturales, complementados con las dinámicas limnológicas del lago, demuestran que los procesos de depositación de los sedimentos se han dado de manera eficiente y efectiva, sin perturbaciones por actividad antrópica significativa.Los valores locales sobre la religiosidad, mitos y leyendas alrededor de la laguna de Culebrillas (Leo-quina o serpiente escondida en la laguna) han sido un detonante para elucubrar información subjetiva, mar-cando un derrotero de desinformación. Sin embargo, toda la cosmovisión que embebe este sitio ha sido un factor fundamental para conservar su entorno y la natu-ralidad del paisaje. La sacralidad ha ido en contra de su destrucción y a favor de su preservación. Aún resta mu-cha evidencia que levantar, no obstante, los aportes de la presente investigación pueden ser una brújula para posteriores estudios. CONTRIBUCIÓN DE AUTORESConceptualización: J.L.S., Adquisición de fondos: J.L.S., Investigación: J.L.S., V.M. y C.N., Metodología: J.L.S., V.M. y C.N., Redacción-original borrador: J.L.S., Análisis formal: V.M., Software: V.M. y K.V., Visualización: K.V.Fecha de recepción: 07 de abril del 2023Fecha de aceptación: 03 de octubre del 2023
image/svg+xmlCaracterización de la dinámica geomorfológica y sedimentológica de la laguna de Culebrillas19INPC 2024Instituto Nacional de Patrimonio CulturalREFERENCIASAcharya, U., Daigh, A. L. M. y Oduor, P. G. (2022). Soil Moisture Mapping with Moisture-Related Indi-ces, OPTRAM, and an Integrated Random Fo-rest-OPTRAM Algorithm from Landsat 8 Ima-ges. Remote Sensing, 14(15), 3801. https://doi.org/10.3390/rs14153801Amalo, L. F., Ma’rufah, U. y Permatasari, P. A. (2018). Monitoring 2015 drought in West Java using Nor-malized Difference Water Index (NDWI). IOP Conference Series: Earth and Environmental Scien-ce, 149, 012007. https://doi.org/10.1088/1755-1315/149/1/012007Bar Esquivel, A. (2013). Afectaciones históricas a la red vial inca y la necesidad del estudio documentario de carreteras para la investigación y el registro de caminos prehispánicos. En G. Marcone Flores y S. Barraza Lescano (Eds.), Cuadernos del Qhapaq Ñan(1.aEd., pp. 32-51). Ministerio de Cultural del Perú, Proyecto Qhapaq Ñan.Bertrand, D., Boës, X., Castiaux, J., Charlet, F., Urrutia, R., Espinoza, C., Lepoint, G., Cherlier, B. y Fagel, N. (2005). Temporal evolution of sediment supply in Lago Puyehue (Southern Chile) during the last 600 yr and its climate significance. Quaternary Re-search, 64(2), 163-175. https://doi.org/10.1016/j.yqres.2005.06.005.Bromley, G. R. M., Schaefer, J. M., Winckler, G., Hall, B. L., Todd, C. E. y Rademaker, K. M. (2009). Relati-ve timing of last glacial maximum and late-glacial events in the central tropical Andes. Quaternary Science Reviews, 28(23-24), 2514-2526. https://doi.org/10.1016/j.quascirev.2009.05.012Cárdenas Ordóñez, G. S. y HYPERLINK “http://dspace.ucuenca.edu.ec/jspui/browse?type=author&va-lue=Quinteros+Vicu%C3%B1a%2C+Gladys+Es-trella”Quinteros Vicuña, G. E. (2011). Cañar capi-tal arqueológica y cultural del Ecuador: análisis de su declaración y proyecciones(Tesis de licenciatu-ra). Universidad de Cuenca.Carrillo, A. (1998). Informe de los trabajos de prospec-ción, limpieza y relevamiento, realizados en el sitio arqueológico “Culebrillas”, 1993 - 1997. INPC. Castro-Espinosa, G., Chancay-Vásquez, J. y Pacheco-Na-varro, C. (2018). Arqueología Subacuática en la laguna de Culebrillas: Aguas sagradas, serpientes cañaris y templos sumergidos incas. INPC.Chang, K. (1962). A typology of settlement and commu-nity patterns in some circumpolar societies. Arctic Anthropology, 1(1), 28-41. Clark, P., Dyke, A. S., Shakun, J. D., Carlson, A. E., Clark, J., Wohlfarth, B., Mitrovica, J., Hostetler, S. y McCabe, A. M. (2009). The Last Glacial Maxi-mum. Science, 325(5491), 710-714. https://doi.org/10.1126/science.1172873Coe, A. L., Argles, T. W., Rothery, D. A. y Spicer, R. A. (2010). Geological field techniques. John Wiley & Sons, Ltd., Publication. Cohen, A. S. (2003). Paleolimnology –The History and Evolution of Lake System. Oxford University Press. Congedo, L. (2021). Semi-Automatic Classification Plu-gin: A Python tool for the download and proces-sing of remote sensing images in QGIS. Journal of Open Source Software, 6(64), 3172. https://doi.org/10.21105/joss.03172Conrad, O., Bechtel, B., Bock, M., Dietrich, H., Fis-cher, E., Gerlitz, L., Wehberg, J., Wichmann, V. y Böhner, J. (2015). System for Automated Geos-cientific Analyses (SAGA) v. 2.1.4, Geoscientific Model Development, 8(7), 1991-2007. https://doi.org/10.5194/gmd-8-1991-2015Davis, W. M. (1899). The geographical cycle. Geo-graphical Journal, 14(5), 481-504. https://doi.org/10.2307/1774538Díaz Valdés, S. (2013). Qhapaq Ñan, Sistema Vial An-dino: el desafío de su conservación en Chile en el marco de su nominación a la Lista del Patrimonio Mundial. Intervención, 4(8), 33-46. Folk, R., Andrews, P. y Lewis, D. (1970). Detrital sedi-mentary rock classification and nomenclature for use in New Zealand. New Zealand Journal of Geo-logy and Geophysics,13(4), 937-968. https://doi.org /10.1080/00288306.1970.10418211Francou, B., Rabatel, A., Soruco, A., Sicart, J. E., Silves-tre, E. E., Ginot, P., Cáceres, B., Condom, T., Villa-cís, M., Ceballos, J. L., Lehmann, B., Anthelme, F., Dangles, O., Gomez, J., Favier, V., Maisincho,
image/svg+xmlJosé Luis Sánchez-Cortez, Vinicio Macas-Espinosa, Kathleen Vélez-Macías y Clelia Naranjo-Freire20Revista Ecuatoriana de Arqueología y PaleontologíaSTRATAL., Jomelli, V., Vuille, M., Wagnon, P., Lejeune, Y., Ramallo, C. y Mendoza, J. (2014). Glaciares de los Andes Tropicales víctimas del Cambio Climático. CAN, PRAA, IRD. Geyh, M. A., (1967). Hannover radiocarbon measure-ments IV. Radiocarbon, 9(1), 198-217. https://doi.org/10.1017/S0033822200000515Gulácsi, A. y Kovács, F. (2015). Drought Monitoring With Spectral Indices Calculated From Modis Satellite Images In Hungary. Journal of Envi-ronmental Geography, 8(3-4), 11-20. https://doi.org/10.1515/jengeo-2015-0008 Heine, K. (2000). Tropical South America during the Last Glacial Maximum: evidence from glacial, pe-riglacial and fluvial records. Quaternary Interna-tional,72(1), 7-21. https://doi.org/10.1016/s1040-6182(00)00017-3Hyslop, J. (1992). Qhapaq Ñan. El sistema vial incaico. Instituto de Estudios Arqueológicos (Indea), Pe-tróleos del Perú. Idrovo Urigüen, J. (2008). Fluctuaciones del nivel del agua en la Laguna de Culebrillas, Provincia del Cañar, prospección arqueológica y propuesta para su embalse. Cedir, Promas. JAXA/METI (2011). ALOS Palsar L1.5 2011. https://asf.alaska.edu/ Lastres, J. B. y Cabieses, F. (1959). La trepanación del cráneo en el antiguo Perú. Anales de la Facul-tad de Medicina, 42(3), 258-320. https://doi.org/10.15381/anales.v42i3.8756Levillier, R. (1956). Los incas. Escuela de Estudios His-panoamericanos de Sevilla.Lugo Hubp, J. (1988). Elementos de geomorfología apli-cada (métodos cartográficos). Instituto de Geogra-fía, Universidad Nacional Autónoma de México. Mattivi, P., Franci, F., Lambertini, A. y Bitelli, G. (2019). TWI computation: a comparison of different open source GISs. Open Geospatial Data, Softwa-re and Standards,4(1), 6. https://doi.org/10.1186/s40965-019-0066-y Moore, I. D., Gessler, P. E., Nielsen, G. A. y Peterson, G. A. (1993). Soil Attribute Prediction Using Te-rrain Analysis. Soil Science Society of America Journal, 57(2), 443-452. https://doi.org/10.2136/sssaj1993.03615995005700020026x Moore, I. D., Grayson, R. B. y Ladson, A. R. (1991). Di-gital terrain modelling: A review of hydrological, geomorphological, and biological applications. Hydrological Processes, 5(1), 3-30. https://doi.org/10.1002/hyp.3360050103 Ortega Heras, M. J. y Atancuri Pacurucu, N. P. (2011). Los Nuevos descubrimientos de los Asentamientos Cañaris(Tesis de licenciatura). Universidad Poli-técnica Salesiana, Sede Cuenca.Prieto Rodríguez, M. (2011). Los patrones de asenta-miento: una herramienta metodológica para la reconstrucción del pasado. Boletín Antropológico, 29(82), 116-131. Ramos, A. (2018). El desarrollo de la etnohistoria an-dina a través de la (re)definición de lo andino (1970-2005). Fronteras de la Historia, 23(2), 8-43. https://www.doi.org/10.22380/20274688.446Reindel, M. e Isla, J. (2013). Cambio climático y patro-nes de asentamiento en la vertiente occidental de los Andes del sur del Perú. Diálogo Andino, (41), 83-99. Riris, P. y Arroyo-Kalin, M. (2019). Widespread popu-lation decline in South America correlates with mid-Holocene climate change. Scientific Reports, 9(1), 6850. https://doi.org/10.1038/s41598-019-43086-wShort, F., Hessing Lewis, M., Prentice, C., Sanders Smi-th, R. Gaeckle, J y Helms, A. (2016). Estudio de campo y protocolo para el muestreo de sedimentos de lechos de pasto marino: Columbia Británica, Washington y Oregón. Comisión para la Coopera-ción Ambiental.Silva, P. G., Bardají, T., Roquero, E., Baena-Preysler, J., Cearreta, A., Rodríguez-Pascua, M. A., Rosas, A., Zazo, C. y Goy, J. L. (2017). El Periodo Cua-
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